miércoles, 29 de julio de 2015

La luna y el amante


-¿Por qué suspiras mirando la luna, papá?




El hombre se dejaba acariciar por la luz azulada que , a modo de seda, caía desde el cielo. Miró al hijo y, como si fuera un cuento, lo sentó en una de sus piernas y le comentó en voz baja:


¿Sabes cuál es la diferencia entre un hombre y la luna?

El niño miró aturdido, pues era incapaz de sopesar la pregunta.

-Papa... ¿Qué preguntas me haces?

Sonrió el padre, y lo agarró con ternura hacia su pecho.

Pues como ...  !Difíciles!
 
El pequeño titubeó. 

Mira -prosiguió el progenitor-. El hombre no puede vivir sin ella, sin el influjo que su poder tiene sobre el mar, su estado de ánimo (si está entusiasmado, melancólico...). La luna inspira a quien la contempla, le hace expirar letras...

- ¿Expirar? - interrogó el joven. - ¡Eso es morir!

Me refería a que las palabras, cuando las dices embelesado con algo hermoso, parecen no querer despertarse de tal belleza. ¡Como si decirlas fueran a sacarlas de un sueño! -espetó el adulto-.
Pues -continuó- la diferencia reside en que, a la luna, no le hace falta el hombre para nada. Está allá arriba, siempre presente, y no necesita mirarnos para seguir flotando preciosa. Sin embargo, para la una ella representa un misterio, un poema...

El niño se separó del regazo donde estaba acomodado, y puso su barbilla entre sus manos cruzadas, sobre la barandilla del balcón. Quedó pensativo.

¿Quieres saber por qué suspiraba al mirarla? -conminó con una media voz el hombre.

El hijo tornó la mirada, sin mover la cabeza, agazapada sobre el hierro y asintió.

El padre se levantó y se acercó al alfeizar.

Verás -repuso-, sí hay algo en lo que la luna y nosotros tenemos algo en común. Es cuando nos enamoramos.

Un silencio daba la venia para que prosiguiese su explicación.

Quien ama siente lo que se experimenta cuando se está cerca de ella, en el universo, lo mismo que cuando se está próximo a quien se quiere: ¡Falta el aire!

(Imagen de Jesús Hormigo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario